La Huella Ecológica es la medida del impacto de las actividades humanas sobre la naturaleza, representada por la superficie necesaria para producir los recursos y aboserber los impactos de dicha actividad. Esta superficie suma la tierra productiva (o biocapacidad) necesaria para los cultivos, el pastoreo y el suelo urbanizado, zonas pesqueras y bosques el área de bosque requerida para absorber las emisiones de CO2 de carbono que los océanos no pueden absorber. Tanto la biocapacidad como la Huella Ecológica se expresan en una misma unidad: hectáreas globales (hag).
A través de la historia, la capacidad de la naturaleza para absorber el impacto del desarrollo humano ha tenido límites. En tiempos pasados, la contaminación y otras presiones desembocaron, sobre todo, en el deterioro de los ambientes locales. Pero hoy, además, hemos forzado a escala planetaria los límites de la resiliencia de la naturaleza.
EL CAMBIO CLIMÁTICO
Es un cambio en el clima que es atribuido directa o indirectamente a las actividades humanas que altera la composición global de la atmósfera y a la variabilidad climática que ha sido comparada con otros periodos de tiempo.
El cambio de temperatura actual está sucediendo en un espacio de tiempo muy corto, esto se vincula al aumento en la concentración de los Gases de Efecto Invernadero (GEI) como el dióxido de carbono (CO2), metano (CH4), vapor de agua (H2O), ozono (O3) y óxido nitroso (N2O).
El 68% de las emisiones globales vienen de sólo diez países entre ellos México, contribuyendo con el 1.68%. Las principales fuentes de emisiones de los GEI en México son el transporte, la generación de electricidad y la industria.
Es uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo. Las alteraciones en los patrones de los eventos climatológicos y las temperaturas extremas son cada vez más comunes y aumentarán si hay una mayor concentración de gases de efecto invernadero.
El cambio climático pone en riesgo la salud, la seguridad alimentaria y energética, así como el acceso al agua de millones de mexicanos.
10 medidas concretas para ayudar a frenar el cambio climático:
1. Cambia las bombillas
Reemplazar una bombilla tradicional por una de bajo consumo ahorra más de 45 kilogramos de dióxido de carbono al año. Cierto que la segunda es más cara, pero resulta más económica a lo largo de su vida. Una sola de ellas puede reducir hasta 60 euros los gastos de electricidad, según la Comisión Europea.
2. Apaga la tele y el PC
Sólo con apagar la televisión, el DVD o el ordenador cuando no estén en uso evitarás que miles de kilos de CO2 salgan a la atmósfera. No dejes los aparatos eléctricos en stand-by (espera): un televisor que permanece encendido durante tres horas al día (la media que los europeos ven la tele) y en stand-by las 21 horas restantes consumirá un 40 por ciento de la energía total en el modo de espera.
No dejes el cargador de tu móvil enchufado todo el tiempo, aunque no esté conectado al teléfono, porque seguirá consumiendo electricidad.
3. Conduce menos
Anda, monta en bicicleta, usa el transporte público. Ahorrarás 30 gramos de CO2 por cada 4,5 kilómetros que no conduzcas. Por cada litro de combustible que quema el motor de un coche, se libera una media de 2,5 kilos de CO2, según la Comisión Europea.
Bruselas también recomienda no correr con el coche: gastarás menos gasolina y emitirás menos CO2. Ir a más de 120 kilómetros por hora aumenta un 30 por ciento el consumo de combustible, frente a una velocidad de 80 kilómetros por hora.
4. Revisa los neumáticos
Si la presión de tus neumáticos baja 0,5 bares, tu coche consumirá un 2,5 por ciento más de combustible y, por tanto, liberará un 2,5 por ciento más de CO2. El ahorro de cuatro litros de gasolina evita la emisión de seis kilos de dióxido de carbono.
5. Recicla
Puedes ahorrar más de 730 kilos de CO2 al año al reciclar la mitad de la basura que se produce en casa.
6. Evita mucho embalaje
Escoge productos con poco envase: una botela de 1,5 litros genera menos residuos que tres de medio litro. En la compra usa bolsas reutilizables. Evita las toallitas húmedas y de papel. Puedes evitar la emisión de 1.100 kilos de CO2 si reduces tu basura un 10 por ciento.
7.Menos agua caliente
Es necesaria una gran cantidad de energía para calentar agua. Instala un regulador de caudal del agua en la ducha y evitarás la emisión de más de 100 kilos de dióxido de carbono al año.
Lava con agua fría o tibia y ahorrarás 150 kilos de CO2. Ahorras agua caliente y gastas cuatro veces menos energía si en vez de un baño te das una ducha. Cierra el grifo mientras te lavas los dientes. Asegúrate de que tus grifos no gotean: el goteo de uno puede hacer perder en un mes el agua suficiente para llenar una bañera.
8. Vigila los electrodomésticos
Tapar la cazuela mientras cocinas es un modo de ahorrar mucha energía. Aún mejor son las ollas a presión y las vaporeras, que ahorran un 70 por ciento de energía.
Usa la lavadora y el lavavajillas sólo cuando estén llenos. Si no lo están, usa programas económicos. No hace falta poner una temperatura alta, hoy los detergentes son eficaces incluso cuando es baja. Recuerda que si el frigorífico y el congelador están cerca de los fuegos o de la caldera, consumirán mucha más energía. Si éstos son viejos, descongélalos periódicamente. Los nuevos tienen ciclos automáticos de descongelación y son casi dos veces más eficientes. No pongas en la nevera alimentos calientes o templados; ahorrarás energía si dejas que se enfríen primero.
9. Ajusta el termostato
La oscilación de dos grados centígrados en invierno y en verano ahorra más de 600 kilos de dióxido de carbono por hogar en un solo año. Bajar la temperatura un grado puede reducir la factura de la calefacción entre un 5 y un 10 por ciento. Cuando ventiles tu casa, abre las ventanas unos minutos, no dejes escapar el calor mucho tiempo.
Si dejas una pequeña abertura todo el día, la energía necesaria para mantener el interior caliente durante seis meses de frío será de casi una tonelada de emisiones de CO2. Aísla bien tu casa. No abuses de los aparatos de aire acondicionado, consumen mucha energía y emiten unos 650 gramos de CO2. Y supone un coste en tu factura de 10 céntimos de euro por hora.
10. Planta un árbol
Un solo árbol absorbe una tonelada de dióxido de carbono durante toda su vida.
Fuente: Campaña de concienciación - CE
CAMBIO CLIMÁTICO Y SUS CAUSAS
BIOCAPACIDAD
La idea de un progreso lineal, extensible, incrementativo, que no tendría límites, encontró sus primeros detractores en la década de 1880: entre otros, un biólogo escocés, Geddes, y un médico ucraniano, Podolinsky, dieron a la luz textos pioneros sobre los límites de un crecimiento económico basado en la explotación intensiva de recursos naturales. Esos límites vienen dados por realidades de la naturaleza: Las escritas por las leyes de la termodinámica, en virtud de las cuales la energía no sólo se transforma y se conserva, también se disipa. La capacidad máxima de carga de la Biosfera. La finitud de los recursos cuyas reservas disminuyen más rápido a mayor ritmo extractivo y cuyos ciclos naturales de reposición son muy largos. Límites que advierten de la intensidad de la acción humana, y acentuada, hoy en día, por: el auge del consumismo, el incremento de la demanda en los países emergentes, China e India sobre todo y el aumento de la población mundial con su necesidad de agua potable y alimentos. Pero aquellos precursores no fueron suficientemente escuchados y ha tenido que llegar el final del siglo XX, con sus problemas ambientales globales, destacando el cambio climático, para que se reconociera lo ilusorio de la creencia en el progreso ilimitado.
La huella hídrica es un indicador medioambiental que define el volumen total de agua dulce utilizado para producir los bienes y servicios que habitualmente consumimos . Es una variable necesaria que nos dice el agua que nos cuesta fabricar un producto.
Tradicionalmente, las evaluaciones de los usos del agua se realizaban exclusivamente midiendo o estimando las captaciones de las fuentes superficiales o subterráneas, ignorando la producción de bienes y servicios finales, sin tener en cuenta que estos productos se realizan en largas cadenas de producción con consumos específicos dentro de cada una de las etapas y con impactos específicos según cada zona.
El indicador denominado 'huella hídrica' (HH) trata de suplir esta deficiencia, buscando evaluar el nivel de apropiación e impacto sobre los recursos hídricos que requiere la producción de un bien o la prestación de un servicio a lo largo de toda su cadena de producción, incluyendo, en el cálculo, las materias primas. Su cálculo se establece de forma modular, es decir, sumando las necesidades de uso y consumo de agua de cada etapa de producción desde el origen hasta el consumidor final.
El Prof. Arjen Hoekstra (Universidad de Twente, Países Bajos) fue quien puso las primeras bases conceptuales y dio el nombre a este indicador de sostenibilidad. Hoy en día es calculado por centenares de investigadores, empresas, como Aquafides, y gobiernos, incluido el español, en todo el mundo.
La huella hídrica se mide en unidades de volumen (litros o metros cúbicos) por unidad de producto fabricado o servicio consumido, y consta de tres sumandos que se han denominado según los colores asignados usualmente al agua: la huella hídrica verde contiene la fracción de huella que procede directamente del agua de lluvia o nieve y que se almacena en el suelo en capas superficiales al alcance de las plantas; la huella azul se refiere al agua que procede o se capta de fuentes naturales o artificiales mediante infraestructuras o instalaciones operadas por el hombre; y, por último, la huella gris se refiere al volumen de agua contaminada en los procesos y que posteriormente es necesario diluir para cumplir con los parámetros exigidos por la normativa sectorial del cauce u organismo receptor de los vertidos finales de proceso.
¿Para qué sirve?
La Huella hídrica nos hace tomar conciencia del consumo de a
gua que necesitamos en todas nuestras actividades. La huella hídrica nos sirve para tener un valor de referencia en nuestro uso del agua y sobre todo el valorar donde podemos mejorar como Organización. Nos sirve de base de partida para establecer un manejo eficiente del agua y el establecimiento de objetivos.
Importancia de los Usos del
agua
Como parte de los Seres Vivos, en la
necesidad de nuestras actividades cotidianas y sobre todo el Ciclo de Vida, una de las acciones fundamentales y que
requerimos indefectiblemente es la Alimentación, sin la cual se nos
vería imposibilitado el desarrollo de nuestro organismo como también la
reparación y restauración de los tejidos que lo conforman, además de obtener la
energía que necesitamos para nuestras distintas actividades.
Entre estos Alimentos, uno de
los más fundamentales y que garantiza la presencia de la Vida en nuestro planeta es uno de los que más
abunda el Agua, una sustancia que ocupa casi las tres cuartas parts del Planeta Tierra y
que contribuye a la base de toda la Cadena Alimentaria,
ya que es aprovechada por las Especies Vegetales.
Es así que las plantas necesitan del Agua para poder
absorber los nutrientes que se encuentran en el suelo y mediante el proceso
de Fotosíntesis (en
el que interviene además la absorción de Dióxido de Carbono del
aire y la Luz Solar) fabricar una de las
principales fuentes energéticas para los seres vivos, el Almidón o Azúcares, siendo luego consumidas por los
organismos que tienen Alimentación Hervíbora y
éstos a su vez consumidos por otros de Alimentación Heterótrofa.
Otra de las importancias que tiene el Agua en su
presencia en el planeta está en la presentación de su Estado Sólido, ubicándose en los extremos conocidos
como Polos Norte y Sur y funcionando como el suelo y
sustento para los animales que se desarrollan en un Ecosistema Helado, algo que
últimamente ha entrado en peligro por los agujeros en la Capa de Ozono y el
calentamiento global que está progresivamente derritiendo los hielos.
¿Cómo ahorrar agua?
Por Redacción National Geographic
11 de
enero de 2016
El agua
es la fuente de la vida y en este planeta una minúscula cantidad, menos del
1% del agua, está disponible para cerca de 7 billones de persona y una
multitud de ecosistemas de agua dulce. Esa minúscula cantidad es la que tenemos
que utilizar para cubrir todas nuestras necesidades, riego, industria, agua
potable y servicios sanitarios y las necesidades de miles, sino millones, de
otras especies con las que compartimos el planeta.
El estilo
de vida medio americano exige unos 6.800 litros diarios y el 70% de esa
cantidad está destinado a sustentar nuestra alimentación. Si cada uno de
nosotros aprendiera a conservar solo un poco más de agua, podríamos conseguir
grandes ahorros. La compañera de Freshwater de National Geographic, Sandra
Postel, piensa que deberíamos comenzar con estos sencillos cambios:
Elige un
jardín exterior apropiado a tu clima. Las plantas y el césped autóctono que
prosperan únicamente gracias al agua de lluvia son los mejores.
Instale
alcachofas de ducha de bajo caudal y aireadores para los grifos. Al ahorrar
agua caliente, también reducirá su factura eléctrica.
Si está
buscando un inodoro, compre uno de bajo volumen, ultra bajo volumen o con doble
cisterna.
Arregle
los grifos que goteen. Todas esas gotas desperdiciadas pueden llegar a alcanzar
los 37-95 litros de agua al día.
Solo
ponga en funcionamiento el lavavajillas y la lavadora cuando estén llenos.
Cuando sea la hora de sustituirlos, compre un modelo que sea eficiente en
cuanto al consumo de agua y energía. Recuerde que ahorrando agua, ahorra
energía y ahorrando energía, ahorra agua.
Coma un
poco menos de carne, especialmente ternera. La fabricación de una hamburguesa
normal puede requerir unos 2.300 litros.
Compre
menos cosas. La fabricación de todas las cosas gasta agua. Así que si compramos
menos, reducimos nuestro consumo de agua.
Recicle
el plástico, el vidrio, los metales y el papel. Compre productos reutilizables
en lugar de productos de usar y tirar, ya que la fabricación de casi todo
requiere agua.
Cierre el
grifo mientras se cepilla los dientes y lava los platos. Recorte en un minuto o
dos el tiempo que dedica a la ducha. Incluso las cosas más pequeñas pueden
marcar la diferencia si las hacen millones de personas.
Entérese del origen del agua que
bebe, el río, el lago o el acuífero que suministre a su hogar. Una vez que lo
conozca, se preocupará por él. No querrá malgastar el agua.
CONSERVACIÓN DEL AMBIENTE Y PRESERVACIÓN DE LOS RECURSOS NATURALES
¿Qué es la conservación del medio ambiente?
La conservación del medio ambiente, conservación ambiental o protección ambiental, se refiere a las distintas maneras que existen para regular, minimizar o impedir el daño que las actividades de índole industrial, agrícola, urbana, comercial o de otro tipo ocasionan a los ecosistemas naturales, y principalmente a la flora y la fauna.
La conservación del medio ambiente es el objetivo primordial del conservacionismo, un movimiento social en defensa de políticas y leyes ecológicas, y tiene como valores la biodiversidad, el equilibrio biótico, la armonía paisajística, entre otros. Esta postura, no obstante, no es idéntica a la de los ecologistas, ni debe confundirse con ella. Estos últimos abogan por la no explotación de los recursos de la naturaleza, mientras que los conservacionistas demandan una explotación responsable y sustentable en términos ambientales.
La conservación del medio ambiente es producto de razones de diversa índole, como son:
Razones científicas. La preservación de la biodiversidad genética es clave para sostener la vida en la tierra, además de que el daño ecológico irreparable suele tener repercusiones químicas y biológicas imprevisibles, que bien pueden atentar contra la salud humana.
Razones económicas. La explotación sustentable, que permite la reposición de los recursos naturales y no destruye el hábitat en que se encuentran se hace más rentable a largo plazo, ya que estos duran mucho más que si simplemente se saquean y se agotan en poco tiempo.
Razones culturales. Muchos territorios explotables entrañan un valor cultural importante para diversas poblaciones, que las consideran lugares de peregrinación o de contacto místico, cuando no simplemente parte del atractivo turístico y tradicional de sus países.
Razones éticas. Dadas las razones previas, el Estado tiene la obligación ética de salvaguardar el bien común de sus habitantes y, en conjunto con los demás Estados, de la especie. Para ello debe preservar el medio ambiente.
Razones sociales. La explotación indiscriminada y a menudo ilegal de los recursos suele repercutir negativamente en las sociedades más débiles, ocasionando trabajo mal remunerado, pobreza, miseria, enfermedades, etc.
Razones legales. Existe una legislación internacional que defiende el medio ambiente y cuya obediencia se considera un mandato de las naciones.
La defensa medioambiental es clave en el mundo industrial que inauguró el siglo XX, ya que constituye uno de los pocos frenos a la ambición económica del ser humano y a su deseo de transformación y comercialización de las materias primas, lo cual suele conllevar consecuencias nefastas para las otras formas de vida, cuando no para el ser humano mismo.
Epidemias, catástrofes climáticas, extinciones, agotamiento de recursos y un largo etcétera son las consecuencias de una política industrial irresponsable, que eventualmente se le devuelve al ser humano como un búmeran.
Tipos de conservación del medio ambiente
La conservación medioambiental se da en base a tres ejes fundamentales de acción:
Organización del espacio. Para que la explotación se dé en términos controlables y contemple diversas opciones de acceso a los recursos, para elegir la más adecuada.
Protección del patrimonio. Cada país posee un legado histórico, natural y cultural que forma parte de su identidad y de su propia existencia, el cual debe ser protegido de las manos rapaces.
Garantizar la base de producción. Impedir el agotamiento o la malversación de recursos naturales no renovables, como el petróleo, de altísimo valor industrial pero enormes riesgos medioambientales durante su extracción y su transporte, para que la actividad económica pueda sostenerse.
Ejemplos de medidas de conservación
Algunas medidas importantes para la preservación medioambiental son:
Fomentar la educación ambiental. Educar a la población para que consuma y trabaje de manera eco-responsable, eligiendo bien qué productos emplear, cómo disponer de sus desechos y de qué manera minimizar el daño que su modo de vida hace al ambiente.
Fomentar el ahorro. Los recursos naturales como el agua, la electricidad (cuya generación consume materias primas) o los alimentos deben manejarse responsablemente, tanto por la población como por el mundo empresarial, recordando que los recursos son limitados y las necesidades infinitas.
Leyes ambientales. El castigo a quienes deterioren el medio ambiente debe ser ejemplar, ya se trate de una empresa que vierte desechos tóxicos en un lago, un hogar que genere exceso de basura no reciclable o del dueño de un automóvil que no cumpla con una mínima regulación ambiental.
Tecnologías alternativas. La sustitución de los combustibles fósiles y de otros métodos tradicionales de actividad industrial por otros más amigables con el ambiente será siempre una buena idea a futuro.
LAS ACCIONES DE HOY FORJAN EL FUTURO DE MAÑANA
Última edición: 11 de enero de 2019. Cómo citar: "Conservación del medio ambiente". Autor: María Estela Raffino. Para: Concepto.de. Disponible en: https://concepto.de/conservacion-del-medio-ambiente/. Consultado: 30 de mayo de 2019
La sostenibilidad es el desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones, garantizando el equilibrio entre el crecimiento económico, el cuidado del medio ambiente y el bienestar social.
El desarrollo sosteniblees un concepto que aparece por primera vez en 1987 con la publicación del Informe Brundtland, quealertaba de las consecuencias medioambientales negativas del desarrollo económico y la globalización y trataba de buscar posibles solucionesa los problemas derivados de la industrialización y el crecimiento de la población.
¿CÓMO ALCANZAR UN DESARROLLO SOSTENIBLE?
Muchos de los retos a los que se enfrenta el ser humano, tales comoel cambio climático, la escasez de agua, las desigualdades o el hambre, solo se pueden resolver desde una perspectiva global ypromoviendo el desarrollo sostenible: una apuesta por el progreso social, el equilibrio medioambiental y el crecimiento económico.
EL SIGUIENTE VIDEO TE SERVIRÁ PARA ENTENDER MEJOR:
AGENDA 2030
“Una agenda universal, transformativa e integrada que anuncia un hito histórico para nuestro mundo”. Ban Ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas (2006-2016)
El 25 de septiembre de 2015 más de 150 líderes mundiales asistieron a la Cumbre de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible en Nueva York con el fin de aprobar la Agenda para el Desarrollo Sostenible. El documento final, titulado “Transformar Nuestro Mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”, fue adoptado por los 193 Estados Miembros de las Naciones Unidas. Dicho documento incluye los 17 Objetivos del Desarrollo Sostenible cuyo objetivo poner fin a la pobreza, luchar contra la desigualdad y la injusticia, y hacer frente al cambio climático sin que nadie quede rezagado para el 2030.
Este nuevo marco de desarrollo da una oportunidad para el Sistema de las Naciones Unidas, a nivel mundial y en México, de focalizar nuestra cooperación y programación, de seguir abogando y promoviendo el tema de inclusión y equidad en un marco de derechos, de construir más ciudadanía para las y los mexicanos en este país.
El concepto de ecosistema es especialmente interesante para comprender el funcionamiento de la naturaleza y multitud de cuestiones ambientales que se dan en la actualidad.
Hay una estrecha vinculación entre los seres vivos, tanto que cuando falta uno se daña a todo el ecosistema, en un efecto conocido como efecto cascada. Sin embargo, no son sólo los organismos vivos los que conforman el ecosistema; la ecología, considera dentro de este importante sistema vivo, a dos elementos primordiales: los bióticos y los abióticos…
Factores abióticos y bióticos
En el ecosistema hay un flujo de materia y de energía que se debe a las interacciones organismos-medio ambiente. Sus componentes son:
Componentes abióticos o Abiota
Los factores abióticos son aquellos elementos del ecosistema que no poseen vida, pero que intervienen en un ecosistema; el agua, la luz, la temperatura son algunos.
Las sustancias inorgánicas: CO2, H2O, nitrógeno, fosfatos, etc.
Los componentes orgánicos sintetizados en la fase biótica: proteínas, glúcidos, lípidos.
El clima, la temperatura y otros factores físicos.
Los factores abióticos son un conjunto complejo de interacciones que limitan el control de las actividades de los organismos, poblaciones y comunidades.
REPORT THIS AD
Laabiotase compone por la energía, la materia (nutrientes y elementos químicos) y los factores físicos como la temperatura, la humedad, el rocío, la luz, el viento y el espacio disponible. El carbono, el oxigeno, el hidrogeno, el nitrógeno, el fósforo y el azufre constituyen a los macro-nutrientes, los cuales son los elementos esenciales con los que los organismos vivos construyen proteínas, grasas y carbohidratos o azucares.
Estos seis elementos conforman los complejos orgánicos encontrados en todos los seres vivientes. Junto a estos se encuentran los micronutrientes, los cuales son sustancias traza necesarias, como el cobre, el zinc, el selenio y el litio, y son regulados por ciclos junto con los macro-nutrientes para que estén disponibles en el medio físico.
Componentes bióticos o Biota
Los factores bióticos de un ecosistemas están conformados por los seres vivos: plantas, animales,hongos...
Las afectaciones que una población puede provocar sobre un ecosistema es algo que los ecólogos han comenzado a comprender. En ciertos ecosistemas algunas especies, llamadas especies clave, cumplen un papel importante en la estructura de la comunidad.
La biota está compuesta por los organismos vivos de un ecosistema, los cuales se dividen en dos categorías generales: los autótrofos y los heterótrofos. Esta distinción se basa en sus necesidades nutricionales y el tipo de alimentación.
Los distintos organismos de un ecosistema obtienen la materia y energía del medio de manera muy variada. Aquellos que lo hacen de una misma forma se agrupan en un conjunto o nivel trófico.
Funcionamiento del ecosistema
El funcionamiento de todos los ecosistemas es parecido. Todos necesitan una fuente de energía que, fluyendo a través de los distintos componentes del ecosistema, mantiene la vida y moviliza el agua, los minerales y otros componentes físicos del ecosistema. La fuente primera y principal de energía es el sol.
En todos los ecosistemas existe, además, un movimiento continúo de los materiales. Los diferentes elementos químicos pasan del suelo, el agua o el aire a los organismos y de unos seres vivos a otros, hasta que vuelven, cerrándose el ciclo, al suelo o al agua o al aire.
ECOSISTEMAS NATURAL,RURAL Y URBANO
Los ecosistemas naturales, son aquellos que no han sido formados por el hombre, son tierras vírgenes que han sido moldeadas por la naturaleza y los seres vivos que habitan en ella.
Los ecosistemas rurales, son aquellos donde el ser humano ha hecho modificaciones pero no tan grandes, pudiendo así compartir el terreno entre ambientes naturales, grandes extensiones de áreas verdes y casas o pequeños pueblos donde el hombre hace su vida.
Los ecosistemas Urbanos por su parte, hacen referencia a grandes ciudades, donde las áreas verdes han sido excluidas, o diseñadas de manera precavida por el hombre, suele estar formado mayormente por edificios, carreteras de concreto, casas, centros comerciales y rascacielos.
SOSTENIBILIDAD AMBIENTAL
SOSTENIBILIDAD SOCIAL
SOSTENIBILIDAD ECONÓMIComo una nuevahoja de ruta para lograr un desarrollo sostenible, Naciones Unidas aprobó la Agenda 2030 que contiene losObjetivos de Desarrollo Sostenible, una serie de metas comunes para proteger el planeta y garantizar el bienestar de todas las personas. Estas metas comunes necesitan la implicación activa de las personas, las empresas, las administraciones y los países de todo el mundo.